LOS 10 MANDAMIENTOS DEL ECOLOGISTA

  1. Amaras al planeta porque es el gran hogar universal. Nosotros, los seres humanos, nos consideramos universales por haber sido dotados de la capacidad de decisión y tener la aptitud entre los seres vivientes para transformar el entorno natural y adaptarnos en la diversodad ecológica del planeta, por eso debemos amarlo, porque en el nacimos, en el vivimos como en la gran casa que nos abriga y nos refugia de las inclemencias siderales.

  2. Amaras la bio-naturaleza como a tu propia vida. Nosotros, los seres humanos, somos dependientes de origen de todo lo que constituye el planeta, porque de el tomamos lo que nuestros organismos necesitan para la subsistencia. Debemos amar lo que nos alimenta como nos amamos a nosotros mismos.

  3. Respetaras la ciudad como a tu propia casa. Nosotros, los seres humanos, que somos capaces de transformar el medio natural en ecosistemas adecuados para nuestra convivencia y desarrollo, debemos respetar las ciudades que construimos con el esfuerzo de todos y son de uso común para propios y visitantes.

  4. No industrializaras en perjuicio del projimo. Nosotros, los seres humanos, que tenemos la capacidad y la necesidad de transformar y enriquecer los recursos naturales, tenemos la obligación y el derecho de hacerlo en beneficio de todos pero nunca para hacerle daño a otros en el exclusivo beneficio individual.

  5. No contaminaras el aire, la tierra ni el agua. Nosotros, los seres humanos, que sustentamos nuestra existencia material en estos tres elementos, estamos obligados a preservarlos porque representan el derecho a la evolución y desarrollo de las generaciones futuras.

  6. No desperdiciaras el agua. Nosotros, los seres humanos, entes bioticos universales, necesitamos el agua como las demas especies para vivir, sin embargo también la necesitamos para enriquecer y transformar otros elementos naturales, por lo tanto la necesitamos mas que el resto de las especies y por esto tenemos la obligación de no desperdiciarla ni alterar las fuentes que la producen.

  7. No asesinaras la flora ni la fauna. Nosotros, los seres humanos, considerados como el eslabón administrador de las cadenas biológicas, debemos cuidar que se mantenga la capacidad reproductiva de la flora y la fauna ya sean especies espontaneas o reproducidas. Por lo tanto matarlas o depredarlas por placer, debera considerarse como un asesinato a la naturaleza y un atentado contra la vida.

  8. No robaras a la naturaleza lo que no necesitas. Nosotros, los seres humanos, tenemos necesidades limitadas para nuestro mantenimiento físico y desarrollo espiritual. Por lo tanto, tomaremos de la naturaleza lo que nos haga falta, porque cualquier exceso será en contra de la naturaleza y de nosotros mismos.

  9. Reciclaras todo lo que te sobre. Nosotros, los seres humanos, entendidos como parte y transformadores de una gran cadena ecológica-universal, debemos regresar al bio-sistema lo que ya no nos es necesario y vuelva a ser útil para nosotros o nuestros descendientes.

  10. Plantaras un arbol una vez al año. Nosotros, los seres humanos, celebramos cada año de nuestra existencia, plantando un arbol como testimonio constante de amor al planeta en el que nos fué dado el vivir.
(Tomados del libro "Moral Ecologista" de Roberto Diaz García, Panorama Editorial, 1998)


Agua ¿Para Quien?

La sociedad de consumo fomenta el despilfarro de los recursos naturales.

¿Sabías que…?

…el agua es un recurso limitado Aunque ¾ partes de la superficie terrestre están cubiertas por agua, el ser humano sólo puede aprovechar el 1%. La contaminación del agua y la sequía provocada por el cambio climático hacen que cada vez dispongamos de menos agua para consumir.

Para una buena gestión y calidad del agua… ¡hay alternativas!

- Los gobiernos deben actuar para cumplir los índices de calidad ambiental establecidos por la Directiva Marco del Agua antes del año 2015. - Hay que ajustar el crecimiento urbanístico y el desarrollo agrícola a los recursos hídricos disponibles. - Si se separan las redes de tratamiento de las aguas industriales y las urbanas, mejorará su saneamiento. - La contaminación de los acuíferos por el uso de abonos y pesticidas químicos se puede evitar con la agricultura ecológica.

Para una vida más sostenible ¡actúa!

Consume de forma responsable - Arregla los grifos que pierden agua. Una gota por segundo son 30 litros al día. - Instala difusores de agua en los grifos y consumirás mucha menos. - Dúchate en lugar de bañarte. Ahorrarás 70 litros de agua cada vez. - No descongeles los alimentos bajo el grifo. Sácalos del congelador el día anterior y colócalos en la nevera. - Al elegir un electrodoméstico como la lavadora o el lavavajillas infórmate sobre el consumo de agua; existen importantes diferencias. - Si lavas el coche con un cubo consumirás unos 60 litros de agua. Lavándolo con manguera, más de 500. - Consume productos reciclados y reciclables y favorecerás el ahorro de agua. - Recuerda que para fabricar una tonelada de papel virgen se necesitan 115.000 litros de agua; para una tonelada de papel reciclado sólo 16.000. - No tires residuos por el desagüe ya que dificultarás el trabajo de las depuradoras.

Participa activamente

Exige a la administración que acabe con la contaminación por vertidos urbanos y que obligue a las industrias a realizar una “producción limpia”. Denuncia ante tu Ayuntamiento los vertidos ilegales de las industrias y de residuos agrícolas y ganaderos.

Domesticación: el gran error

Este artículo nos introduce en la problemática de los perros y gatos, haciendo un recorrido lineal desde el principio de la domesticación hasta los tiempos actuales y la forma en la que podemos ayudar a estos animales.

Para entender la forma en que debemos abordar el tema de los animales de compañía es preciso que nos remontemos a tiempos inmemoriales, cuando el ser humano domesticó al perro y al gato, únicas especies que actualmente pueden convivir con los seres humanos.

LOS PERROS

Las personas han domesticado a los perros desde hace cerca de 15.000 años. El perro, descendiente directo del lobo gris, se acercaba a las personas para aprovechar los restos de comida que estos desechaban tras ir a cazar, por lo que se entiende que la domesticación de estos animales es incluso anterior a la agricultura.

Las personas observaron que estos animales ladraban cuando se acercaban determinados peligros, como otros animales depredadores, o bien cuando había algún animal susceptible de ser cazado. En ese momento lo ató al costado de sus cuevas o lugares donde dormía para que vigile durante la noche, y de esa manera le proporcionara mayor y mejor seguridad. También, tras un proceso de entrenamiento, se logró que los perros resultaran una herramienta efectiva para la localización de presas de caza.

Allí comenzó una historia de esclavitud y en algunos casos convivencia entre el ser humano y esta especie canina.

Con el tiempo el ser humano aprendió a manipular genéticamente a los perros, experimentando con todo tipo de cruzas que les otorgaran a estos animales determinadas características útiles para cazar. De esa forma se consiguieron perros con olfato más agudo, con mandíbulas mejor estructuradas y más fuertes, o con mayor velocidad o resistencia. Así, el hombre contaba con todo un ejército de esclavos manipulados genéticamente para que velaran por sus intereses, cada uno de ellos con diferentes cualidades en la caza.

Estas manipulaciones genéticas traen como resultado lo que hoy llamamos razas de perros, las que, como es normal, suelen presentar diferentes problemas de salud sobre todo en edades adultas, ya que se tratan de organismos vivos antinaturales incapaces de funcionar armoniosamente y de una manera correcta.

Por otra parte, lo que determina si un individuo animal forma parte de una misma especie que otro es cuando ambos pueden cruzarse entre sí y tener descendencia. Por este misma regla de tres, ciertos perros no podrían ser considerados de la misma especie que otros, ya que su reproducción sería físicamente imposible. Esto lo veríamos si intentáramos cruzar un dogo alemán con un chihuahua, una práctica imposible de realizar. Así vemos demostrado el gran daño que las personas han hecho a estos animales, manipulándolos de forma artificial, hasta el punto de anular completamente la posibilidad de un retorno a la naturaleza tras un proceso de adaptación. Se expondrán más detalles en la zona de memética animal.

Las personas con planteamientos animalistas estamos completamente en contra de la reproducción de perros de raza, no solamente porque esto colabora con la superpoblación de animales en perreras (los que luego son ejecutados) o en refugios, sino también por las cuestiones que se detallan en estos textos, ya que pensamos y afirmamos que las personas no tenemos derecho a manipular la naturaleza a nuestro antojo, y mucho menos cuando eso supone la esclavitud y el sufrimiento.

LOS GATOS


Existen muchas teorías acerca del tiempo que llevan los gatos conviviendo con las personas, pero la mayoría de ellas apuntan a una domesticación de más de 7.000 años, mientras otras apuntan a que esta domesticación se remontaría incluso hasta hace 9.500 años atrás. Las personas domesticaron a los gatos para que fueran útiles en la caza de roedores que acechaban los cultivos, y posteriormente como animales de compañía.

Algunas culturas milenarias, como por ejemplo la egipcia, utilizaban a los gatos simplemente como animales de compañía, ya que se creía que su presencia agradaba a los dioses y protegía los hogares, sobre todo en los templos y palacios.

También, como en el caso de los perros, las razas de gatos nacieron a partir de la manipulación genética que las personas aplicaron para criarlos y reproducirlos de forma artificial, en búsqueda de cualidades físicas y estéticas de la morfología del animal. Si bien es cierto que, de forma distinta al caso de los perros, la manipulación de los gatos no ha llegado al punto de impedirles reproducirse entre miembros de la misma especie, hoy se están consiguiendo gatos de hasta 50 kilos, que son vendidos por más de 1.500 euros. Por lo cual esto acaba de comenzar.

De cualquier forma, la reproducción de gatos de forma tanto artificial como natural siempre contribuirá a la superpoblación de estos animales en gateras y refugios.

Por sus características tanto sociales como actitudinales, los gatos no soportan vivos durante mucho tiempo tras los abandonos. Muchas personas creen, equivocadamente, que “los gatos se saben buscar la vida en la calle". Nada menos cierto que eso. Un gato acostumbrado a vivir en una casa, al que se le suministra su comida, agua y cobijo, es incapaz de mantenerse con vida durante mucho tiempo si ha sido abandonado, excepto que sea encontrado por personas proteccionistas.

También hay que saber que un gato es muy difícil de atrapar por las personas protectoras, pues además de ser naturalmente más desconfiado, dispone de mayores recursos para el escape que un perro, por lo que la mayoría de los gatos abandonados terminan muriendo en la calle, o en el espacio natural donde fue traicionado por su familia.

De los pocos que se consiguen atrapar la gran mayoría no soporta el encierro, y acaban muriendo dentro de las jaulas de las protectoras tras pasar un proceso de profundo sufrimiento en lo sentimental, y un degenerativo deterioro físico que comienza por llagas en la boca, erupciones, deshidratación, hasta acabar en una muerte lenta, triste y solitaria.


Visita tambien el ariculo del blog amigo con el articulo "L@s Demás Animales No Son Propiedades Ni Recursos" http://napalmeinsurreccion.blogspot.com/2009/03/ls-demas-animales-no-son-propiedades-ni.html


Fuente: http://www.liberaong.org/nota_explotacion.php?id=3 leer mas en esta pagina

Somos Omnívoros pero no necesitamos carne

La falacia de la expresión "somos omnívoros"

Omnívoro, ra.
: Del latín. omnivorus; de omnis, todo y vorare, comer.

¿Comer de todo?


El omnivorismo en los humanos no constituye una determinación biológica para el consumo de "carne", sino una posibilidad de elegir nuestra dieta.

La expresión "omnivorismo" aparece en muchas conversaciones sobre vegetarianismo. Suele pronunciarse con tajante convicción "somos omnívoros, comemos de todo".

La función de dicho tipo de expresiones es hacer ver que el vegetarianismo supuestamente no es "natural", que "lo natural" para los humanos es comer "de todo". Pero, en el sentido más literal, todo, lo que se dice todo, no podemos (o más bien, no debemos) comer. Permítaseme la broma: cristales o sables sólo comen los faquires y desde luego no con el ánimo de aprovechar sus nutrientes.

Ya en serio, lo que se quiere hacer ver diciendo que los humanos somos omnívoros es que supuestamente también necesitamos alimentarnos de productos animales para tener buena salud. Dicha supuesta necesidad vendría dada por nuestra biología. De alguna manera se sugiere que estamos obligados a comer carne para sobrevivir. Sin embargo, esta definición de omnivorismo como determinación biológica a comer carne es simplemente falsa, aunque sólo sea porque niega la existencia de quien escribe estas lineas y de tantos y tantas vegetarianos y veganos que disfrutan de una vida larga y saludable.

Los nutrientes que necesitamos se encuentran en las dietas vegetarianas y veganas bien planteadas. Sobre este particular podéis ver nuestra sección sobre nutrición y en especial la opinión de la Asociación Americana de Dietética sobre dietas vegetarianas, dónde se expresa claramante que "las dietas vegetarianas adecuadamente planificadas son saludables, son nutricionalmente correctas, y proporcionan beneficios para la salud en la prevención y tratamiento de determinadas enfermedades."

Por tanto, según los nutricionistas no estamos determinados biológicamente a comer carne o una dieta concreta. Lo que nuestro organismo necesita para su salud son distintos nutrientes y las dietas vegetarianas bien balanceadas aportan a nuestro cuerpo todos los nutrientes. Además las dietas vegetarianas/veganas adecuadas conllevan beneficios para la salud. Esta afirmación ya no se pone en duda por ningún especialista serio.

Omnivorismo: una posibilidad de elegir nuestra dieta

Por otro lado, el sentido en el que sí somos omnívoros es que tenemos la posibilidad de comer gran diversidad de alimentos y elegir entre conseguir los nutrientes de distintas fuentes. Por ello, no es que la vegetariana o el vegano dejen de ser omnívoros, sino que eligen obtener los nutrientes de alimentos respetuosos con los demás animales: frutas, verduras, cereales, legumbres, semillas, hongos, etc.

Prescindir de los productos de origen animal es una posibilidad que nos da (y agradece) nuestra biología. Sin embargo, lo que a nivel biológico es posibilidad nutricional, a nivel ético es nuestra responsabilidad moral (verVegetarianismo ¿sólo una opción personal?)

El pasado como argumento para el consumo de carne

Uno de los argumentos que se suelen dar en contra del vegetarianismo es que nuestros antepasados en determinado momento empezaron a ser cazadores para sobrevivir y que por tanto nosotr@s estamos legitimados a seguir depredando animales.

Es simpático recordar que nuestros inicios como depredadores de animales fueron con seguridad como carroñeros y no como cazadores, lo que le resta cierto romanticismo a esa visión de nuestro pasado. Pero fuera de anecdotas, lo importante para saber cómo relacionarnos con los otros animales no es ver qué se hizo en el pasado, sino qué debemos hacer nosotr@s hoy.

Las estrategias de supervivencia de nuestros antepasados no determinan nuestras decisiones morales con respecto a los animales hoy. Nuestra sensibilidad ética ha cambiado en muchos aspectos respecto a épocas pasadas. Multitud de prácticas que realizaban nuestros antepasados son consideradas a la luz de la razón hoy como verdaderos crímenes.

La historia de la humanidad nos ha dado la oportunidad de revisar constantemente nuestras creencias sobre lo que está bien y lo que está mal. Nuestra capacidad de aprendizaje ha permitido dicha revisión. Y la paulatina superación del racismo o del sexismo, son dos grandes ejemplos de ello. Este gradual crecimiento del respeto entre l@s human@s, nos ha hecho pensar en que el círculo de consideración moral debe crecer aun más para incluir también a los demás animales. Creemos que ha llegado el momento de empezar a ver a los animales no humanos, no como cosas para nuestro beneficio, sino como compañer@s de planeta a los que respetar. Son individuos que disfrutan de su vida y procuran evitar el sufrimiento en el mismo sentido que lo hacemos nosotr@s. ¿Por qué habríamos de utilizarlos como si fueran objetos?

Debemos, por ello, dar un paso más y trabajar para superar el prejuicio, similar al sexismo y al racismo, que sustenta la explotación animal: el especismo, según el cual la especie de los individuos es motivo suficiente para despreciar sus intereses.

Insistimos en la idea de que lo qué hicieron en el pasado o lo que hacen otr@s en el presente no debe influir en nuestras decisiones éticas. No es legítimo justificar una conducta diciendo “también lo hace el vecino”. Debemos asumir nuestras elecciones morales con sinceridad y justificarlas con argumentos racionales, no apoyándonos en costumbres actuales o en tradiciones.

Conclusión

Si buscamos en la esencia del ser humano, sin duda no encontraremos determinaciones gastronómicas. La etiqueta de "omnívoros" en el sentido de necesidad de comer carne es por ello errónea. Lo que sí podemos afirmar con seguridad es que muchos seres humanos tenemos la capacidad de revisar nuestros hábitos y creencias para mejorarnos y mejorar las relaciones con l@s demás. Es a esa naturaleza libre a la que queremos apelar con estos textos y reflexiones.

(Tomado de la pagina Vegetarianismo.net)

Contra la Peleteria

Cerca de 25 millones de animales al año son ejecutados cruelmente por su
piel en la Unión Europea. La mayoría de los animales que son criados en
granjas de pieles pertenecen esencialmente a especies silvestres, y se
encuentran mal adaptados a los entornos en cautividad. Estas pobres
criaturas pasan su corta y miserable vida en pequeñas jaulas de alambre,
para acabar gaseados o electrocutados hasta su muerte cuando su piel está
en condiciones de ser extraída.

La propuesta de Reglamento del Consejo, relativa a la protección de los
animales en el momento de la muerte, ofrece una oportunidad histórica para
dar a estos animales la protección que merecen, al menos en el último
momento de su vida.

La organización Humane Society International (HSI) insta a los Estados
miembros a modificar la propuesta de Reglamento para lograr que el
bienestar de visones, zorros, chinchillas, mapaches, conejos, entre otros,
esté más y mejor protegido.

Por favor: envía un correo electrónico a su Ministro de Agricultura (desde
aquí:
http://e-activist.com/ea-campaign/clientcampaign.do?ea.client.id=105&ea.campaign.id=3720)
para solicitar la mayor protección, y garantizar el mínimo sufrimiento, en
el momento del sacrificio de los animales ejecutados por sus pieles en las
granjas industriales de la UE. Necesitamos que los Ministros conozcan tu
opinión antes de la votación a finales de junio.

Mientras la cruel producción de pieles siga siendo legal en muchas partes
de la UE, no hay ninguna razón para pensar que estos animales no deban
obtener el mismo grado de protección que los demás mamíferos incluidos en
la propuesta de Reglamento. Es lo mínimo que podemos hacer para disminuir
su sufrimiento.

Fuente: HSI

Atentamente,

Alicia Arnau.
Coordinadora de CyberActivismo
Asociación Animalista LIBERA!
www.liberaONG.org |alicia@liberaONG.org